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Ourense P. Termal, con la responsabilidad de volver a reinventarse

9/26/2016 No ha sido un verano sencillo en el seno del Club Ourense Baloncesto tras su renuncia a la Liga Endesa pero portar el en pecho el escudo de uno de los clubes históricos del baloncesto nacional conlleva consigo una gran responsabilidad que les llevará, cuanto menos, a volver a intentarlo. Una filosofía entendida a la perfección por un Gonzalo García de Vitoria que tratar de contagiar estos días a sus jugadores con un nuevo espíritu de lucha.
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PABLO ROMERO / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB

A buen seguro no les resultará sencillo a los máximos dirigentes del Club Ourense Baloncesto dotar de sentido a la temporada tras la gran desilusión que supuso su no ingreso en la Liga Endesa una vez acariciado el sueño con la punta de los dedos... Pero si algo tienen claro en el seno del COB es que Ourense es ciudad de baloncesto y que su gran masa social se merece cuanto menos la oportunidad de poder volver a intentarlo.

Con una renovada junta directiva presidida desde el pasado verano por Camilo Álvarez y con Gonzalo García de Vitoria haciendo gala de su compromiso como máximo responsable del banquillo, el plantel ourensano se ha renovado prácticamente al completo en un mercado al que entraron condicionados tanto por si tardía inmersión como por la notable reducción presupuestaria derivada del múltiple gasto administrativo a la búsqueda de un lugar en la ACB.

Pese a ello, la varita mágica del técnico vasco ha vuelto a hacer magia dando forma a una compensada plantilla en la que los dos viejos conocidos de la dirección tendrán que espolear a un equipo que aunará apuesta exterior con conocimiento interior. Una fórmula con la que intentar lograr los mejores resultados posibles.



Gonzalo García de Vitoria, responsabilidad y sentimiento:

Llegó a la Ribeira Sacra en el verano de 2013 para tomar las riendas de uno de los conjuntos históricos del baloncesto nacional pero quien hubiera podido intuir en el momento de la firma de su contrato que apenas dos años después este técnico de origen vasco iba a colocar de nuevo a Ourense en el mapa del baloncesto nacional con un excelso ascenso deportivo a la Liga Endesa.

Pero su no culminación en los despachos supuso sin embargo un golpe anímico del que toca ahora levantarse y para el que Gonzalo supone el mejor ejemplo con una continuidad basada en su responsabilidad como técnico: “El no poder culminar ese ascenso supuso una gran desilusión a nivel personal porque hubiera sido la gran oportunidad a la hora de intentar lograr una promoción hacia la ACB que hoy en día es difícil de lograr como entrenador si no es con un ascenso deportivo. Llegué a plantearme el no entrenar esta temporada y reflexionar durante ese tiempo sobre mi carrera pero las reuniones que mantuve con la nueva junta directiva unido a la responsabilidad que yo adquirí cuando llegué aquí como entrenador me ayudaron a darle un sentido a todo. En los últimos años se había hecho un gran trabajo y el no darle ahora una continuidad hubiera hecho que todo lo anterior no hubiera servido para nada”.

 

A partir de ahí, el técnico del COB comenzó a trabajar en la construcción de una plantilla condicionada en parte por la situación extradeportiva que llevó al equipo a entrar tarde a un mercado para el que su presupuesto se vio reducido respecto a temporadas anteriores: “Entramos muy tarde, lo hicimos con poco dinero y además con el cartel de equipo que no había podido ascender, tres hándicaps que dificultan el poder contratar jugadores. En un primer lugar hablé con la totalidad de equipos ACB para ver qué jugadores podrían estar interesados en ceder a la vez que tratábamos de crecer en el capítulo de renovaciones donde tan sólo pudimos retener a Diego Kapelan y Tomás Fernández. A partir de ahí buscamos en el mercado jugadores que pudieran ser líderes tanto en el vestuario como en la pista siendo lo más completos posibles para poder dar forma a una plantilla competitiva”.


La plantilla del Ourense Prov. Termal vista por su técnico:


Bases:
Christian Díaz y Martín Rodríguez

No tuvo muchas dudas Gonzalo García a la hora de confirmer el que debía ser uno de sus primeros fichajes para la temporada y más aún tras perder a un jugador de suma calidad como el playmaker Pedro Rivero.

Tirando de agenda, la solución para poder cubrir su marcha estaba en un viejo conocido con el retorno al club de un Christian Díaz dispuesto a asumir un nuevo paso al frente: “El perder a todo un referente como Pedro Rivero es un golpe duro para nuestro proyecto así que cuando se confirmó su marcha decidimos buscar un jugador que tuviera una buena progresión y que pudiera ser lo más completo posible para nuestra dirección. En ese sentido el mercado nos ofrecía la posibilidad de traer de nuevo a Ourense a Christian, un jugador que nos había demostrado sus cualidades y que en Huesca había seguido creciendo durante el último año. Lo que a él más le ha atraído es que aquí le proponemos que pueda dar un paso adelante y que siga creciendo siendo uno de los jefes de una plantilla a la que tiene que ayudar mucho en el día a día dentro de un año en el que confiamos mucho en él”.

En esta ocasión, su pareja de baile será un Martín Rodríguez que afrontará la gran oportunidad de su carrera en un año en el que la paciencia y el trabajo deberán ejercer como sus mejores aliados: “Martín  es un chico gallego que lleva ya varios años en el club trabajando realmente bien. En dos años ha pasado de Primera Nacional a Liga EBA evolucionando mucho jugador por lo que hemos creído que podía ser una buena apuesta. Es un jugador de apenas 20 años que afronta su primera experiencia como profesional por lo que sabemos que tendremos que ser pacientes y darle el tiempo necesario para que pueda lograr sus objetivos”.

 

Aleros: Diego Kapelan, Kyle Hittle, Zajo Jukic y Nemanja Mitrovic

Aunque sin lugar a duda una de las mejores noticias llegó con la renovación para la línea exterior de un Diego Kapelan para el que Ourense había sido en todo momento una prioridad: “Tenemos que estar realmente agradecidos a Diego porque ha hecho un gran esfuerzo para poder estar con nosotros. Tenía mejores ofertas de clubes con mayores aspiraciones pero durante todo el verano habíamos hablado mucho y en todo momento me mostró su deseo de continuar aquí. En estos primeros días está trabajando con un poco de ansiedad por la responsabilidad que supone el tener que ser todo un líder pero estamos convencidos de que lo va a lograr. Es un jugador con un gran talento ofensivo del que vamos a intentar que sea un poco más completo cada día mejorando en diferentes facetas”.

Una referencia que estará acompañada de tres “novatos” de una Liga LEB Oro en la que la incógnita de los Huttle, Jukib y Mitrovic determinará en parte el futuro del equipo en la competición: “Mitrovic es un jugador nuevo en la competición pero que cuenta ya que una amplia experiencia en otras ligas, un chico con mucha calidad y que debe ser también todo un referente para nosotros porque nos ha dejado buenas sensaciones en una pretemporada en la que se ha mostrado como un gran anotador. A partir de aquí tenemos dos chicos diferentes, por un lado Hittle quien vivirá su primera experiencia fuera de Estados Unidos donde debe demostrar la buena mano que nos llevó a fijarnos en él. Tiene un conocimiento del juego aceptable y que le debe llevar a crecer en una competición en la que Jukic debe aportarnos físico ya que es un jugador grande que debe darnos capacidad de salto y rebote. Tiene buena capacidad para defender y jugar al contraataque y eso es lo que nos faltaba pero acaba de llegar a Ourense y deberá aún adaptarse”.

 

Pívots: Tomás Fernández, Devin Wright, Dmitry Flis y Fran Guerra

Mucha más experiencia atesorará el juego interior de un equipo cuya pintura estará compuesta por dos conocedores de la competición acompañados de dos ilusionantes retornos que deberán aportar una buena dosis de garra al grupo.

Una composición que comenzó con la renovación de un Tomás Fernández en pleno crecimiento: “Tomás fue un jugador que vino a Ourense para ayudar a los entrenamientos pero que terminó creciendo muchísimo a lo largo de una temporada en la que la marcha de Danny Agbelese le dio los minutos necesarios para terminar siendo titular en los playoffs. Es un jugador que nos aporta muchísimo corazón, una buena puntería y sobre todo un buen conocimiento del juego lo que creemos que nos puede ayudar bastante”.

Aunque fue la llegada de Devin Wright una de las que más ilusión le generó a un técnico deseoso desde hace años de poder contar con sus servicios: “Llevaba tres años queriendo fichar a Devin y hasta ahora no lo había conseguido. Siempre he creído que es un gran jugador, un auténtico atleta con un gran juego de poste bajo pudiendo alternar el 4 y el 5 siendo muy bueno a nivel defensivo lo que nos da un cóctel realmente interesante. Este es un año en el que debe ejercer ese protagonismo de veterano que no ha tenido hasta ahora siendo nuestro jugador más flexible al poder compartir minutos junto a cualquier otro de nuestros interiores”.

En el capítulo de retornos, la llegada de dos viejos conocidos de la Liga como Dmitry Flis y Fran Guerra ayudará al técnico vasco a ganar enteros dentro de una pintura en la que ambos deben ser importante: “Tiene que ser todo un referente porque es un jugador veterano, que conoce muy bien el juego y que ha jugado bien al baloncesto en diferentes ligas. Es difícil encontrar un jugador tan completo como él y que pueda asumir un papel de líder pero todo esto sabiendo que necesitará un tiempo de adaptación tras su regreso a España. Por su parte Fran llega en una situación diferente porque el que un jugador nacional, de 2,14 y con su calidad no esté en ACB es que algo estamos haciendo mal entre todos… Vamos a intentar que este año podamos corregir esas cosas que él pueda no estar haciendo bien para que si este año no da de nuevo el salto seamos el resto los culpables. Ahora mismo no lo es porque le falta cierta continuidad pero creo que con tiempo y minutos puede ser uno de los interiores más determinantes de la competición”.


Una reinvención con la que recuperar la ilusión perdida:

Con estos mimbres, Gonzalo García de Vitoria deberá afrontar una campaña cuyo inicio de pretemporada se vio ligeramente demorado por la composición tardía de una plantilla para la que tiene más que claro su amplio margen de crecimiento.

Un grupo que define estos días su estilo de juego para poder afrontar con garantías una exigente competición: “Al perder a dos auténticos referentes como Pedro Rivero y Guillermo Rejón nuestro juego inevitablemente va a variar. Respecto al año pasado hemos perdido algo de físico como equipo pero ganamos algo como es la capacidad para anotar desde el poste bajo y de lo que habíamos carecido últimamente. Ganamos también algo de puntería especialmente desde la media y la larga distancia pero aún es pronto para definir con claridad el estilo de juego que vamos a intentar ofrecer, eso sí, si algo tenemos claro es que somos un equipo que cuando consigamos conocernos vamos a hacer un baloncesto sumamente atractivo”.

De este modo, el conjunto gallego peleará para poder estar lo más arriba posible en un año en el que la permanencia debe ser una prioridad: “El fin de semana hemos hecho una comida de hermandad en el club en la que hemos definido que la prioridad para este año no es otra que la de tener los pies en el suelo porque somos uno de los presupuestos más bajos de la Liga y porque tenemos claro que debemos ir paso a paso. El primero no debe ser otro que la permanencia porque llegamos con muchos jugadores sin experiencia que necesitarán tiempo para funcionar pero también es cierto que queremos trabajar duro para poder conseguirla lo antes posible para poder pensar en límites más ambiciosos. No debemos relajarnos por pensar que tenemos un presupuesto pequeño ni dejar de tener ambición por pensar que no podemos optar a más en una Liga en la que iremos viendo cuál puede ser nuestro lugar en función de la evolución de los jugadores”.

Retos pequeños para poder lograr ambiciosos objetivos y que se extenderán a unas gradas a las que quieren atraer el mayor número posible de espectadores: “El no haber podido culminar el ascenso ha sido un golpe muy duro para todos porque esta es una ciudad de baloncesto en la que somos capaces de vender 6.000 entradas en 10 horas. Tenemos un pabellón con capacidad ACB que siempre es complicado de llenar pero estamos satisfechos porque la afición está respondiendo bien y hemos mejorado ya la venta de abonos respecto a la temporada pasada. Queremos que tengan claro que el equipo debe responder sobre la pista haciendo un baloncesto atractivo y ganando partidos para responder a su confianza y ayudarles a que puedan venir a vernos cada día en mayor número”.

Ourense P. Termal, un plantel renovado (Foto: COB)
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