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Leyma Coruña y la ambición de un imperio creciente

9/23/2017 Osaron a reclamar una dosis de protagonismo deportivo en una ciudad dominada por dos gigantes como el fútbol y el hockey patines y no tardaron en demostrar que, con un arduo trabajo, podían recuperar la esencia del baloncesto en una ciudad en la que el bote del balón suena cada vez con más y más fuerza. Un crecimiento que ha traído consigo el fichaje de todo un técnico con solera con la llegada a Riazor de un Gustavo Aranzana atraído por las buenas intenciones de un club dispuesto a dar un nuevo paso al frente.
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PABLO ROMERO / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB

¡Diez! Tan sólo diez años tendríamos que retroceder en el tiempo para encontrarnos con la “versión beta” de un Leyma Coruña que peleaba por aquel entonces desde la pista Polideportiva de Riazor para poder ser uno de los equipos de referencia del Grupo A en la Liga EBA.

Un arduo trabajo sobre las pistas que estuvo acompañado en todo momento por un notable liderazgo por parte de una junta directiva empeñada en creer que el baloncesto podía tener de nuevo un lugar relevante en una ciudad dominada por dos gigantes como el RC Deportivo de la Coruña (fútbol) y el Club Liceo (Hockey). Así comenzó a forjarse la leyenda de un imperio que no ha dejado de crecer en todas y cada una de las diez últimas temporadas dando el salto a la LEB Bronce primero, a la LEB Plata después y a la ansiada LEB Oro apenas unos pocos años más tarde.

Y todo ello sin dejar de mimar a una masa social que se ha multiplicado año tras año para poblar las gradas de un Palacio de los Deportes al que le costaba llenar su grada principal tan sólo siete años atrás y junto al que hoy se forman largas colas cada vez que su Leyma Coruña se viste de corto para saltar a su pista.

Así se completó la cuadratura de un círculo en el que lo económico, social, institucional y deportivo han ido de la mano para hacer del proyecto coruñés uno de los más fuertes de una Liga LEB Oro en la que crecen cada día en su deseo de poder verse algún día entre los más grandes del baloncesto nacional. Próxima parada… ¿Liga Endesa?

 

Gustavo Aranzana, el regreso del maestro vallisoletano

Con un prometedor futuro por delante, desde la dirección deportiva del Leyma Coruña decidieron dar este año una vuelta de tuerca a su proyecto con un cambio al frente del banquillo. El lustro en el que Tito Díaz había llevado al club a ser todo un referente de la competición tocaba a su fin dando paso a una nueva etapa en la que todo un histórico como Gustavo Aranzana iba a asumir los mandos del equipo.

Todo un reto para un técnico con más de 30 años de carrera y que llegaba a Riazor agradecido por la confianza que el club había depositado en su figura: “Personalmente estoy satisfecho, contento y sobre todo muy ilusionado por poder volver a un club español y por poder hacerlo en una competición con la LEB Oro. Leyma Coruña me presentó un proyecto bonito, ilusionante y con una idea de futuro por lo que no hay duda de que estoy donde quiero estar. Estamos trabajando bien y ahora tan sólo espero poder ofrecer lo mejor de mí y tener la capacidad de transmitirlo para que mi cuerpo técnico y mis jugadores sean un poco mejores cada día y podamos lograr los mejores resultados posibles”.

Para ello, desde el club coruñés, se ha configurado una competitiva plantilla con la que poder luchar por sus retos durante la temporada: “Nuestra idea inicial pasaba por mantener a un alto número de jugadores respecto a la temporada pasada y creo que lo hemos conseguido en un 80% ya que se nos escapó únicamente un jugador que pudo haber sido importante para nosotros como Zach Monaghan. A partir de ahí fuimos buscando piezas que encajaran bien en nuestros esquemas, en algunos casos firmando nuestra primera opción y, en otras, viendo como estas se decantaban por otras opciones ya que no podíamos llegar económicamente. Pese a ello, todos los jugadores que han llegado estaban en nuestra baraja desde un principio, hay apuestas y riesgos importantes pero creo que si todos salen como esperamos podemos ser un muy buen equipo. Nos hubiera gustado contar con un jugador más para ser 12 pero el club lo sabe y poco a poco buscará los recursos para esa incorporación”.

 

La plantilla del Leyma Coruña, vista por su técnico:

Con 11 nombres por tanto en nómina, Gustavo Aranzana tratará de obtener el mayor rendimiento posible de una plantilla que aúna en sus filas continuidad, experiencia y buenos propósitos a la búsqueda del mejor año posible sobre la cancha de Riazor.


Bases:
Jorge Sanz, Mike Torres y Pablo Ferreiro

Con dos nuevos fichajes y una renovación, el técnico vallisoletano comenzó a dar forma a su plantilla a través de un puesto de base que tendrá en la figura de todo un canterano ACB como Jorge Sanz a su principal referencia.

Un jugador dispuesto a dar un paso al frente en una campaña sumamente importante para él: “Jorge debe ser todo un referente para nosotros. El viene ya con una experiencia importante en LEB Oro pero siempre con un rol secundario, este año quiere dar un paso al frente con el trabajo y la presión añadida que eso conlleva y nosotros hemos creído que podía darlo junto a nosotros. Esto conlleva un riesgo pero ahora que ya tiene los galones y los mandos de la nave nos está demostrando que tiene ganas de asumir ese papel con una mejoría importante durante la pretemporada donde es uno de los jugadores que más se ha afianzado”.

Procedente del Albacete de la Liga LEB Plata donde cuajó una gran temporada, el hispano-dominicano Mike Torres se convirtió en el segundo refuerzo de una posición de uno en la que deberá aportar polivalencia pudiendo compartir incluso minutos de juego con Jorge Sánz: “Es un jugador con unas condiciones tremendas y que puede llegar a evolucionar muchísimo junto a nosotros pero, a día de hoy, va a necesitar tiempo para poder sorprender. Para nosotros deberá ser un jugador importante porque, en una rotación exterior tan corta como la nuestra, vamos a necesitar que sea un uno pero que también ayude al dos. Deberá aportar físico, cambio de ritmo, velocidad, descaro, fortaleza, defensa… En su día a día está poniéndole mucha ilusión y eso deberá trasladarlo ahora a la pista con el comienzo de la temporada”.

La tripleta de bases se completó con la renovación de un hombre de la casa, un Pablo Ferreiro que dejó ya el pasado curso buenas sensaciones como miembro de la primera plantilla coruñesa: “Este es un año importante para Pablo porque debe afianzar la confianza y el crecimiento que experimentó el año pasado en ese papel para nada sencillo que supone el ser un jugador joven y de la casa. El reto para este año pasa porque sea capaz de competir y crecer en dirección siendo capaz de mover bien al equipo”.


Aleros:
Ángel Hernández, Trevor Cooney, Larry Abia y Jonathan Gilling

Con dos renovaciones en la línea exterior, la continuidad de Ángel Hernández fue toda una prioridad para un equipo que no lo dudó lo más mínimo a la hora de apostar un año más por la continuidad de su capitán.

Un jugador clave a la hora de poder construir el concepto equipo y que ha ido ganando protagonismo con el paso de las temporadas: “Durante los últimos años Ángel ha demostrado que es un jugador que puede hacer de todo y que puede moverse en diferentes posiciones pero si algo tenemos claro es que este año queremos que sea importante para el equipo teniendo claro su rol. Es un jugador magnífico en el día a día y todo un líder del vestuario como capitán del grupo pero este año queremos que sea un líder también en ambición porque creo que puede dar un paso al frente asumiendo esa responsabilidad que quizás en otras ocasiones ha dejado que hicieran otros compañeros”.

A él se unión, en el capítulo de renovaciones, un Larry Abia que cumplirá este año su cuarta campaña en Riazor: “Larry es un jugador que trabaja muy bien pero que tendrá que soltarse de esos lastres que suelen acompañar a aquellos jugadores formados en canteras ACB y que hacen que les cueste evolucionar. Tiene que aprovechar esta temporada para mejorar en algunos aspectos y vamos a intentar ayudarle definiéndole en primer lugar como jugador ya que en los últimos años no ha tenido claro si era un tres o era un cuatro. Queremos que sea un buen complemento para Jonathan Gilling al tres dándole descansos y ayudándonos a través de su físico para poder hacer crecer a la línea exterior”.

La primera incorporación exterior llegó con nombre de referencia, el de un Jonathan Gilling que llegó a España el pasado curso para despuntar con sus vecinos en las filas de un Cafés Candelas Breogán con el que cuajó un gran año: “El año pasado dejó buenos destellos en su primera temporada en España pero ahora, con un año de experiencia, debe ser todo un líder a la hora de asumir responsabilidades en el equipo. Debe ayudarnos en esa posición tan complicada pero a su vez tan importante en la que puede destacar como uno de los treses más fuertes de la competición pero, para ello, estamos trabajando mucho para poder fortalecer su carácter y su juego. Si logramos sacar de dentro todo lo que tiene, va a ser un jugador muy completo”.

El perímetro coruñés se cerró con la llegada de un hombre con un breve pasado en territorio nacional, un TrevorCooney para el que el Leyma Coruña ejercerá como una gran oportunidad: “Cuando nos interesamos por él lo hicimos con algo de incertidumbre ya que lo había fichado Baskonia y sólo había estado un mes y de ahí se había ido a Alemania donde jugó únicamente 8 partidos. Pese a ello decidimos apostar por él porque en su universidad había destacado mucho y, por el momento, no nos ha defraudado ya que su día a día está siendo bueno. Está muy comprometido con el equipo, nos está sorprendiendo mucho atrás y tiene muchísimo talento ofensivo por lo que nos hace pensar que hemos acertado con la apuesta que hemos realizado”.


Pívots:
Dmtry Flis, Jesse Chuku, Edu Hernández-Sonseca y Sergio Olmos

Y si importante fue la renovación del capitán en el perímetro, no menos fundamental resultaba para Aranzana la continuidad en su equipo de uno de los mejores cincos de la competición, un Sergio Olmos que renovaba su compromiso para seguir vistiendo un año más de naranja.

Un ilusionante “fichaje” que llevará de nuevo su magia y su talento a los aros de Riazor: “Sergio es un cinco puro de esos que no se encuentran fácilmente, un jugador que juega en el semicírculo bien adentro, donde ya casi no se juega, y que ha crecido mucho durante los últimos años siendo un interior más hecho del que tuve en mi última etapa en Cáceres. Su renovación fue toda una prioridad y personalmente estoy muy contento de que pueda estar con nosotros en un año que no ha comenzado para él del todo bien por una enfermedad de la que esperamos que pueda estar recuperado cuanto antes. Tengo la sensación de que puede ser una temporada muy importante para él y creo que no me voy a equivocar”.

Con su continuidad asegurada, Aranzana tuvo claro que los esfuerzos coruñeses en el mercado debían concentrarse en la llegada de un jugador que pudiera aportar minutos de calidad al cinco complementándose a la perfección con Sergio Olmos.

Para ello, en A Coruña no dudaron en tocar a la puerta de un ex internacional, un Edu Hernández-Sonseca que vistió ya su camiseta en el pasado y que se convertía de este modo en un generador de ilusiones para su afición: “Una vez confirmada la continuidad de Sergio entendimos que necesitábamos un jugador de garantías para poder compartir el cinco junto a él y, en ese sentido, Edu nos aportaba fiabilidad y recursos. Es un jugador que tiene muchísimo talento y que es muy grande lo que puede ayudarnos a cubrir espacios cuando Sergio Olmos se meta en faltas algo que el año pasado generó algunos problemas al equipo. Será importante para nosotros a través de su trabajo en el rebote defensivo pero también con diferentes recursos ofensivos como puede ser su pase de espaldas al aro. Es un jugador que hace muchas cosas y que ha llegado en un buen momento físico que deberemos mantener durante todo el año para que siga en esa línea”.

Y puestos a sumar experiencia a su pintura, en A Coruña no lo dudaron ni un solo instante a la hora de poder incorporar a Dmtry Flis, un jugador con varias temporadas LEB Oro a sus espaldas y que llegaba procedente de Ourense: “Dmtry conoce a la perfección la liga y es un jugador polivalente que juega tanto de frente como de espaldas al aro. Debe ser un jugador que nos aporte ritmo pero, sobre todo, que no se resguarde en defensa para poder jugar más minutos porque tenemos rotaciones suficientes como para que trabaje duro en defensa. Deberá ayudar mucho en el rebote siendo un jugador fundamental para nosotros en el plano táctico desde donde deberá aportarnos mucho en ambos aros”.

El juego interior se cerró con la contratación de un novel como Jesse Chuku quien ha sorprendido ya a su técnico en las primeras semanas de entrenamiento: “Para nosotros es todavía un interrogante porque llega nuevo tanto al club como a la Liga pero creo que va a ser de mucha ayuda y que va a gustar mucho a la afición. Tiene esa capacidad atlética y física que estábamos buscando para complementar a los otros tres pívots del equipo y su velocidad en carrera es impresionante. Cuenta con apenas 23 años por lo que su rendimiento físico es muy alto y hemos visto en él una gran progresión en estos días que nos hace ser optimistas pero, como es lógico, va a necesitar aún un tiempo de adaptación”.

 

Una nueva batuta para el espíritu de lucha de siempre:

Con una nómina de jugadores que han ilusionado sobremanera a su afición, el plantel coruñés tiene ya asentados los cimientos de una temporada en la que uno de sus objetivos prioritarios pasará por poder divertir a sus aficionados.

Para ello, Gustavo Aranzana tiene muy claro el estilo de juego que deberá marcar el día a día de su equipo: “Para el estilo de juego que queríamos desarrollar necesitábamos jugadores físicos como los que hemos traído porque queremos ser un equipo que corra y que imprima mucha velocidad a su juego. Tenemos buenas rotaciones que nos pueden asegurar muchos minutos de juego siguiendo este esquema pero, para ello, no debemos olvidarnos de que queremos ser un equipo sacrificado en defensa, con muchas opciones y un rigor defensivo alto que sea el que nos permita correr. Ofensivamente tenemos punto en muchos jugadores pero no quiero que estos lleguen a través de un juego esquematizado o robotizado sino por un juego por conceptos que desarrolle el talento de cada uno de nuestros jugadores”.

Con todo ello, la entidad coruñesa peleará por unos playoffs por el ascenso en un año en el que, sin sentirse favoritos, no renuncian ni mucho menos a nada: “Siendo objetivos y realistas, nuestro objetivo inicial es poder jugar los Playoffs y poder hacerlo desde la mejor posición posible. Este año todo el mundo se ha reforzado muy bien, hay magníficas plantillas y más candidatos que nunca al ascenso pero nosotros también somos un club con una ilusión importante. Si hablamos de crecimiento de club a nivel de logística se están haciendo las cosas muy bien, creciendo desde la seriedad y poniendo pilares importantes para que algún día, si llega la posibilidad de luchar por un ascenso a la ACB podamos estar preparados. Este es un club muy serio en todo lo que propone, en cantera, en trabajo social y en crecimiento por lo que creo que, si nos contagiamos todos de esta ilusión, quizás podamos, no sé si este año o en los próximos, poder convertir ese sueño en una realidad”.

Aunque, para ello, será fundamental el apoyo de una marea naranja que volverá a poblar las gradas de Riazor: “Este año vamos a pedirles que nos ayuden, que estemos unidos y que sigamos hacienda cosas juntas para crecer. Queremos que el sentimiento naranja sea cada vez mayor porque desde el club se ha apostado fuerte por un proyecto que tiene alma y que entre todos debemos sacar adelante”.

Aranzana regresa a la LEB Oro (Foto: Nando Martínez)
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