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ADECCO ORO: Cuando un novato se salta el guión

11/20/2012 Siete victorias en otras tantas jornadas han llevado al River Andorra al selecto club de ascendidos ilustres completando una terna de lujo junto al Caja Cantabria y al Plasencia Galco. Quino Salvo y Dani García desgranan los secretos de dos plantillas que hicieron historia y a las que podría desbancar Joan Peñarroya el próximo fin de semana.
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PABLO ROMERO / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB

El abrazo entre Justin Saffor y David Guardia sobre la cancha de Anaitasuna encerraba mucho más que la lógica alegría tras una victoria lejos de casa. Con él, la plantilla del River Andorra festejaba un día histórico, aquel en el que lograrían una séptima victoria consecutiva con la que igualar el mejor inicio de un recién ascendido tras los 7-0 cosechados por el Caja Cantabria (1996/97) y el Plasencia Extremadura (2003/04).

Unas cifras con las que el River Andorra comienza a reescribir su historia y con las que su técnico, Joan Peñarroya, iguala la proeza de otro ex jugador, el gallego Quino Salvo. En la primera edición de la Liga LEB, Salvo guió al Caja Cantabria hacia la conquista de la Copa Príncipe y el ascenso, dos metas que llegaron tras un 7-0 de inicio y que logró junto a Dani García, su técnico ayudante en el banquillo. Precisamente el entrenador cántabro sería el segundo en lograr un inicio tan prometedor en las filas de un Plasencia con el que rozó el techo del baloncesto español en 2004. Un balance que sirvió además para establecer un récord de precocidad con 33 años, 4 meses y 29 días.

Quino Salvo, Dani García y Joan Peñarroya se reúnen ahora, en FEB.es para analizar dos plantillas que marcaron época así como una tercera que luchará ante Palencia por superar las gestas de los Harstad, Cabral, Wilson, Gianella, Owens o Rubio.


1996/97: Caja Cantabria, un precursor insuperable

Corría la temporada 96/97 cuando la Liga LEB comenzaba a escribir su historia con la disputa de una primera edición en la que participarían 14 equipos. El Caja Cantabria de Quino Salvo sería uno de los elegidos para formar parte de una nueva competición en la que las labores de scouting se convirtieron en una odisea durante las primeras jornadas. Y es que, procedente de Liga EBA, los torrelaveguensea configuraron un plantel sin un objetivo claro y en el que las primeras jornadas darían al técnico Quino Salvo las primeras pistas acerca de cómo enfocar la temporada.

El inicio liguero fue inmejorable y una victoria, precisamente ante Andorra, supondría el comienzo de 7 jornadas consecutivas en las que los cántabros se mantendrían invictos. Un éxito que llegó acompañado de unos números impecables y que colocarían al Caja Cantabria como la mejor defensa del campeonato (77,1) y el segundo mejor ataque superado tan sólo por el Viajes Aliguer de Pineda del Mar que anotaría 96,3 puntos por encuentro con jóvenes promesas en sus filas como Derrell Washington y el internacional Jaume Comas.

Quino Salvo recuerda con especial cariño una de sus mejores temporadas como entrenador profesional. Un año que define como inolvidable y del que nunca pudo imaginar que obtendría tan alto rendimiento de una plantilla con un talento innato: “Nuestro rendimiento en esas primeras jornadas fue algo totalmente inesperado ya que no conocíamos ni el potencial de la liga ni a la mayoría de los equipos. El año anterior habíamos luchado por el ascenso en la Liga EBA pero esa temporada todo era completamente diferente; al ser una competición nueva, la junta directiva no nos había marcado un objetivo hasta no tantear el terreno y ver cómo nos moveríamos en unas primeras jornadas en las que tampoco habíamos previsto estar al 100%. Comenzamos la temporada ganando a un equipo como Andorra que venía de la ACB y pronto llegaron victorias importantes como la de Bilbao que nos llenaron de confianza para seguir creciendo y venirnos arriba”.

Después de 7 triunfos consecutivos, la primera derrota llegaría ante un Melilla Argentaria que asaltaría el Vicente Trueba venciendo a los locales por un punto tras un flojo cuarto inicial en el que el 24-32 del marcador terminaría por condicionar el resultado final. Una derrota que serviría al equipo para seguir peleando en busca de cotas más altas: “Con el paso de las semanas, el equipo seguía funcionando y comenzamos a darnos cuenta de que podíamos llegar a conseguir algo grande. Torrelavega se volcó con nosotros y los días de partido no se hablaba de otra cosa en la ciudad; la asistencia de público a nuestros entrenamientos era realmente increíble y ya en la final de Copa Príncipe nos dimos cuenta de la comunión del equipo con la ciudad. La noche del ascenso a la ACB vivimos una de las fiestas más multitudinarias de nuestras vidas ya que toda la ciudad fue protagonista de un ascenso que se prolongó hasta el día siguiente. Habíamos conseguido lo más difícil, hacer un buen baloncesto que hiciese disfrutar toda una ciudad”.

Pero, ¿cuál es el secreto para que un novato desbanque a los principales favoritos al frente de la tabla? El preparador gallego lo tiene claro, y es que un buen grupo allana el camino: “Cuando me preguntan por el secreto de ese equipo siempre respondo que lo más importante para una plantilla es que haya jugadores comprometidos, y en Torrelavega los tenía. Nunca olvidaré el compromiso de gente como Miguel Ángel Cabral, Paco Aurioles o Pepe Blanco quienes se encargaban de hacer grupo fuera de la cancha con iniciativas como una primitiva semanal entre todos o reuniones para comer. Nunca antes había entrenado a un equipo como ese en el que no había envidias y en el que todos colaboraban con todos”.

Sobre la cancha, los principales motores del equipo llegarían procedentes de Estados Unidos con el sensacional inicio de campaña de la pareja interior formada por Bob Harstad y Michael Wilson con unas medias de valoración al alcance de muy pocos (25,6 y 23,3). Unos números que servirían a Harstad para ganarse el cariño de la ciudad y para atar el primer MVP Anual de la Liga con 30,6 puntos de media y un tope estadístico de 48 puntos ante el Gijón Baloncesto (J.16). Todo ello gracias a un mortífero tiro en suspensión con el que suplía su falta de centímetros y con el que se convirtió en el rey del 2+1.

Más allá de los números, Salvo destaca la importancia de dos jugadores cuyo compromiso con el equipo llegó hasta el punto de llegar a forzar ante lesiones importantes para ayudar de cara al objetivo final: “He tenido la suerte de entrenar a grandísimos jugadores durante mi carrera pero ellos dos han sido especiales. En el caso de Bob estamos hablando de un jugador que, 10 días después de operarse de menisco fue capaz de jugar para ayudar a su equipo con 30 puntos. Esa temporada fue muy importante para nosotros ya que no sólo nos aportaba un mínimo de 20 puntos y 10 rebotes cada jornada sino que sumaba en defensa; las lesiones le castigaron mucho en la recta final de su carrera impidiéndole llegar más alto. Por su parte, Mike fue uno de los jugadores más sorpresivos de ese inicio de temporada en el que los equipos aún no lo conocían; no era un hombre muy alto ni muy corpulento pero destacaba gracias a una perfeccionada técnica que le llevó a lograr unos números increíbles. Al igual que Bob, fue todo un ejemplo de profesionalidad llegando a jugar la final de Liga ante el Breogán con un dedo del pie roto”.

Un sensacional inicio de liga que sirvió a los cántabros para establecer los cimientos de un 18-8 con el que compartieron la primera plaza con Gijón al final de la Liga Regular asegurando el ascenso tras derrotar al Breogán Lugo en el quinto y definitivo encuentro de semifinales (74-64). Todo ello en un año en el que conquistaron la primera Copa Príncipe de la historia tras derrotar al cuadro gijonés en la fase final de Torrelavega.


Plantilla:
4. Pedro Mateu, 5. Iñaki Rodríguez, 6. Miguel Ángel Cabral, 7. Pepe Blanco, 9. Bob Harstad, 10. Luis Merino, 11. Paco Aurioles, 12. Mario Santana, 13. Michael Wilson, 14. Richi González y 15. José Ramos - Cuerpo técnico: Quino Salvo (Entrenador), Dani García (Ayudante), José Sánchez (Delegado), Rufino Díaz (Preparador Físico) y Ramón Fernández (Médico).


Una racha inmaculada que concluyó ante Melilla:
Jornada 1:
Caja Cantabria vs Basket Club Andorra (84-70 / 1-0)
Jornada 2: Huesca La Magia vs Caja Cantabria (82-93 / 2-0)
Jornada 3: Caja Cantabria vs Gijón Baloncesto (78-76 / 3-0)

Jornada 4:
Gráficas García Inca vs Caja Cantabria (81-82 / 4-0)
Jornada 5:
Bilbao Patronato vs Caja Cantabria (70-86 / 5-0)
Jornada 6: Caja Cantabria vs Cajasur Córdoba (84-70 / 6-0)
Jornada 7: Askatuak vs Caja Cantabria (78-83 / 7-0)
Jornada 8: Caja Cantabria vs Melilla Argentaria (88-89 / 7-1)



2003/04: Plasencia Galco, un invitado inesperado

Siete temporadas tendrían que pasar para que un debutante volviese a plantar cara a los principales candidatos. En esta ocasión, el protagonista fue un Plasencia Galgo con dos décadas de historia y procedente de LEB-2 que llegaba a la liga con un joven experto en su banquillo. Un Dani García con experiencia en ACB y protagonista en el 7-0 del Caja Cantabria de su tierra como ayudante de Quino Salvo.  

Grandes favoritos de aquella campaña como el Bilbao Basket, el CB Granada, el León Caja España, el CAI Zaragoza o el Menorca tuvieron que sufrir un inicio demoledor de un equipo sin estrellas que se convirtió en el mejor ataque del campeonato rozando los 90 puntos por encuentro, y en la segunda mejor defensa (73,1) superada tan sólo por un peleón Bilbao Basket (68,6) que, a la postre, certificaría el ascenso con jugadores de la talla de Venson Hamilton, Javi Salgado, José Luis Maluenda o Lucho Fernández.

Un 7-0 de inicio que sorprendió a propios y extraños y que llenó de moral a una plantilla que, según comenta el propio Dani García, se creía condenada a sufrir: “El planteamiento inicial de aquel equipo era el de no descender. Mucha gente creía que no lo conseguiríamos ya que habíamos formado un equipo plagado de desconocidos para la categoría y de jóvenes apuestas procedentes de la LEB-2 como, por ejemplo, la pareja de norteamericanos, pero eso nos dio fuerzas para salir adelante”.

Pero Dani García, experto en la confección de plantillas milagro, tenía claro que la clave para salir adelante se encontraría en un inicio de Liga en el que tratase de dar el mayor número de pasos posibles antes de caer por primera vez en una prórroga ante UB La Palma a manos de un sensacional Txemi Urtasun: “Planificamos una temporada muy fuerte que nos llevase al inicio de liga en la mejor forma. Sabíamos que era ahí donde teníamos que tratar de sorprender sacando el mayor número de victorias posibles pero nunca nos pudimos imaginar que llegaríamos invictos a la séptima jornada. Empezamos ganando en la pista de Menorca, uno de los favoritos, y en la segunda jornada derrotamos al Aracena de Xavi Pascual lo que nos dio alas para seguir trabajando. Sufrimos un contratiempo importante con la baja de Juan Antonio Jobacho que dejó el equipo tras sacar una oposición a policía pero pronto nos reforzamos con Fran Robles con él comenzamos a jugar como queríamos”.

Una temporada histórica para una de las localidades más pequeñas en la historia de la Adecco Oro y en la que los jugadores asumieron su roll llevando al equipo a luchar tanto por la Copa Príncipe como por el ascenso: “La clave de este equipo fue lo bien que cada jugador asumió su roll en la plantilla. Los bases -Gianella & Sala- sabían lo que yo quería de ellos sobre la pista y, gracias a ese entendimiento, comenzamos a jugar casi solos. Los jugadores tenían claro quién tenía que meter y quién tenía que defender y rebotear. Con ese 7-0 nuestro planteamiento cambio y nos marcamos objetivos más ambiciosos alcanzando por ejemplo la final de la Copa Príncipe. Aquello fue todo un acontecimiento para una ciudad pequeña como Plasencia y mucha gente se desplazó con nosotros hasta allí. Acabábamos de ganar al CAI en la Liga y nos plantamos en la final para jugarles de tú a tú. He visto mil veces ese partido, la última hace unas semanas, y sigo pensando que pudimos haber ganado; la clave estuvo en que salimos muy agarrotados tardando 6-7 minutos en entrar en partido; si hubiese durado dos minutos más hubiésemos optado a la victoria, pero nos pesó la responsabilidad de vernos allí”.

El crecimiento de Guille Rubio o la explosión de los americanos Owens y Stewart fueron algunas de las claves de un equipo en el que García destaca la importancia de un Nico Gianella que vivió uno de sus mejores años deportivos: “Gianella no fue un descubrimiento pero sí un referente para nosotros. Lo habíamos visto jugar anteriormente en León y lo habíamos seguido un año antes en Italia. Llegaba tras descender en Lega-2 por lo que tenía muchas ganas de demostrar su valía en la liga. Empezó muy fuerte la temporada y marcó un nivel de juego muy alto con el que implicó al resto de compañeros sacando lo mejor de cada uno”.

 

Plantilla: 4. Juan Antonio Jobacho, 5. Álvaro Palacios, 7. Terrence Stewart, 8. Diego Ferrero, 9. Pedro Sala,  10. Nico Gianella, 11. Miguel Ángel Beltrán, 12. Jorge Lledó, 13. Trelonnie Owens, 14. Roy Kruiswijk y 15. Guillermo Rubio  - Cuerpo técnico: Dani García (Entrenador), Quique Serrano (Ayudante), Juanma Ortega (Delegado), Felipe Rodríguez (Preparador Físico).


Un inicio de ensueño roto por Txemi Urtasun tras una prórroga:
Jornada 1:
Coinga Menorca vs Plasencia Galgo (74-81 / 1-0)
Jornada 2: Plasencia Galgo vs Aracena Ponts (81-67 / 2-0)
Jornada 3: Ciudad de Huelva vs Plasencia Galgo (76-91 / 3-0)

Jornada 4:
Plasencia Galgo vs León Caja España (108-73 / 4-0)
Jornada 5:
CB Los Barrios vs Plasencia Galgo (79-88 / 5-0)
Jornada 6: Plasencia Galgo vs CAI Zaragoza (93-77 / 6-0)
Jornada 7: Melilla Baloncesto vs Plasencia Galgo (66-87 / 7-0)
Jornada 8: Plasencia Galgo vs UB La Palma (82-87 / 7-1)

 


2011/12: River Andorra, un sueño del que no quieren despertar

Tras conquistar el ascenso a la Adecco Oro la pasada campaña, el River Andorra de Joan Peñarroya afrontaba su regreso a una competición de la que formó parte en su primera edición. Con un espectacular inicio de competición (7-0), el equipo del Principado mantiene viva la llama de un sueño con década y media de historia y que se cumpliría con un posible regreso a la élite.

Pese a no contar con la mejor plantilla ni haber podido sumar los mejores números, Peñarroya ha logrado que su equipo carbure a las mil maravillas. El tópico de “pensar partido a partido” se ha convertido en la filosofía de un vestuario que, a base de trabajo, ha sacado el máximo rendimiento de cada encuentro peleando hasta el último segundo sin dar un solo balón por perdido.

Gracias a ese duro trabajo, el club ha ido dando pasos hacia una permanencia que sigue siendo el objetivo a certificar y hacia la que han caminado con un inmaculado 7-0 que les lleva a igualar a Caja Cantabria y Plasencia Galco como el mejor inicio de un recién ascendido. Será el próximo fin de semana ante Palencia cuando tengan la opción de superarlos para ostentar el récord en solitario, pero Peñarroya no quiere pensar por ahora en un récord que destapa un sentimiento de satisfacción: “Habíamos visto en FEB.es que si ganábamos en Pamplona podíamos igualar esta estadística y al acabar el partido lo primero que pedí a mis jugadores es que lo disfrutasen a lo largo del fin de semana ya que no es nada sencillo lograr lo que ellos han conseguido. Pese a que nosotros no jugamos para batir récords no renunciamos a lograrlo así que a partir del lunes nos centraremos en el trabajo para tratar de afrontar el encuentro ante Palencia en las mejores condiciones posibles. Somos un equipo que no mira la clasificación sino el trabajo que se hace en el día a día; esa ha sido nuestra tónica desde el principio de la temporada y, de momento, no nos ha ido nada mal”.

Pese al buen inicio de su equipo, Peñarroya lanza un mensaje de cautela de cara a unas próximas jornadas en las que River andorra no debe olvidar sus orígenes para seguir peleando por nuevos triunfos: “Se están haciendo las cosas bien pero no debemos olvidar que somos un recién llegado. El partido ante Planasa nos ha confirmado que nosotros no estamos en condiciones de ganar los partidos con comodidad sino que tenemos que tener la capacidad de sufrir para sacarlos adelante. Como equipo hemos demostrado ser un grupo muy maduro y que es capaz de sacar adelante los partidos con esa confianza que te dan las victorias. A eso hay que sumarle el plus que nos aporta el tener un equipo plagado de jugadores con mucha hambre y ganas de seguir creciendo”.

Uno de los jugadores que mejor encaja en esa descripción es un Dani Pérez que, tras materializar el ascenso con Menorca, se ha enrolado en las filas de un equipo al que lidera desde el puesto de base: “Si a principio de temporada nos hubiesen dicho que íbamos a comenzar con un 7-0 nos hubiese costado creerlo pero la respuesta a este sensacional inicio está en el grupo humano que hemos formado, tenemos muy buen rollo y eso se nota en la pista. Inevitablemente, cuando empiezas así, la gente empieza a hablarte de Copa Príncipe o de playoffs, pero Joan Peñarroya se encarga de que mantengamos los pies en el suelo haciéndonos ir partido a partido. Somos conscientes de lo difícil que será mantener el nivel pero no renunciamos a seguir creciendo en un año que está siendo muy bonito”.

Con estos mimbres, el River Andorra peleará por tratar de superar un récord con el que dejarían prácticamente atada una permanencia que permitirá pelear por cuotas mayores. A partir de ahí, la capital del Principado, podrá seguir soñando con la posibilidad de escribir una nueva página en la historia de uno de los clubes históricos del baloncesto español.


Plantilla:
5. Dani Pérez, 7. Dewin Wright, 8. Anton Maresch, 10. Tomas Hampl, 12. Albert Farfán, 13. David Guardia, 15. Pablo Sánchez, 21. Dmitry Flis, 23. Justin Safford, 25. Thomas Schreiner, 31. Marc Blanch y 32. Cinto Gabriel  - Cuerpo técnico: Joan Peñarroya (Entrenador), Xavi Luque (Ayudante), Txetxu Bermudo (Delegado), David del Toro (Físio) y Miguel Ángel Rodellar (Preparador Físico).


El mejor inicio posible, sin fecha de caducidad:
Jornada 1:
Lobe Huesca vs BC River Andorra (81-82 / 1-0)
Jornada 2: BC River Andorra vs Breogán Lugo (90-86 / 2-0)
Jornada 3: Lucentum Alicante vs BC River Andorra (77-79 / 3-0)

Jornada 4:
BC River Andorra vs Melilla Baloncesto (89-77 / 4-0)
Jornada 5:
Ourense Baloncesto vs BCRiver Andorra (63-84 / 5-0)
Jornada 6: BC River Andorra vs Leyma Natura Coruña (73-61 / 6-0)
Jornada 7: Planasa Navarra vs BC River Andorra (77-81 / 7-0)
Jornada 8: BC River Andorra vs Plasencia Extremadura


Caja Cantabria, un pionero del 7-0 (Foto: FEB)
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