La Clave
El aumento de la intensidad defensiva en la segunda mitad del segundo cuarto despertó al conjunto español. Como no puede ser de otra forma, la defensa marcó el camino. Y la constancia y concentración, habitual en los nuestros. Pese al arreón físico del rival, España al fin se endureció atrás, con Rudy, Llull e Ibaka aumentando las prestaciones en estas tareas. A partir de ahí, España pudo correr y empezar a marcar 5-6 puntos de margen en el minuto siete del segundo cuarto (25-31) y al descanso (32-37). También la inspiración tardía en el triple de Llull, Rudy y Pau ayudó al inicio del despegue. Dura defensa más gran acierto: demasiado para Australia y para cualquiera.
El Detalle Técnico
Saque de banda. Rudy es la clave. Saca Calde y el mallorquín, en el puesto de base, recibe un bloqueo ciego de Llull, que está en el lado contrario. Tras intercambiarse el menorquín recibe mientras Rudy, que se ha ido al lado débil, realiza un bloqueo ciego horizontal en la línea de fondo a Pau para que gane la posición en el poste bajo contrario al saque de banda. Posteriormente, Rudy sale a recibir abierto en el lado donde se ha sacado de banda para tirar tras bloqueo de Marc, que había empezado en el poste alto. Es Llull con el balón en el puesto de base el que tiene dos opciones de pase: a su derecha, a Pau en el poste bajo ganando algo de línea de pase, o a su izquierda, a Rudy para tirar tras haber salido del bloqueo de Marc.
El Momento
Con 32-34 y a falta de 1’50’’ para el descanso España rompió el choque. Ya había hecho un primer tirón dos minutos antes (25-31). El ‘break’ definitivo llegó con un 0-13 letal entre el final del segundo cuarto y los cuatro primeros minutos del tercero (32-47). Pau Gasol fue clave en el despegue anotando en contraataque, en estático e incluso con un triple, así como los dos triples de Rudy y uno de Llull. El más 15 ya fue demasiado para la peleona Australia, que estuvo tras el descanso casi cuatro minutos sin anotar ante el vendaval español y que encajó un 5-24 definitivo.
Conclusión
España empieza a transmitir unas sensaciones excelentes, que recuerdan a su mejor versión en el pasado Eurobasket de Lituania o en la última cita olímpica de Pekín 2008. El equipo ya ha puesto la velocidad de crucero adecuada en una competición de este tipo, en cuanto a actitud defensiva, dureza y constancia. A partir de ahí, y pese a la gran duda de Navarro, con el talento y centímetros del conjunto nacional, todo rueda sólo. Pasado mañana jueves la selección española tendrá una nueva cita, en este caso ante Gran Bretaña, a partir de las 21 horas. Será el tercer compromiso de una España, que ya ganó en la gira al anfritrión pero sólo por 78-74. Mantener la máxima tensión, necesario