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ADECCO PLATA: Iberostar Mallorca es de Oro

6/5/2011 El Iberostar retorna a la máxima competición FEB después de vencer al River Andorra (67-66) en un quinto partido trepidante y dramático. Bivia anotó la canasta decisiva para los baleares a falta de cuatro segundos y Matalí falló dos tiros libres que enterraron las opciones del conjunto del Principado.
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ROBERTO TAMAYO / DPTO. COMUNICACIÓN FEB

Una final de dimensiones conmovedoras merecía un epílogo brillante. El duelo que encumbró al Iberostar Básquet Mallorca en unos últimos segundos hitchcockianos. Zamora acercó la gloria al River Andorra pero Bivia se vistió de superhéroe para sellar la canasta más importante de su carrera y provocar el júbilo en el pabellón balear. No obstante, Matalí aún dispuso de dos tiros libres para regresar a Andorra siendo de Oro, pero su muñeca no respondió.

El River Andorra aprovecha el nerviosismo local (15-21)de dos tiros
La clarivendencia ofensiva que habían demostrado ambos equipos en los cuatro primeros episodios se empantanó en el duelo más trascendental del curso. La propuesta inicial del River Andorra fue colocar una zona 2-3 a modo de sorpresa mientras que en la otra parte del parquet masticaban cada jugada hasta agotar las posesiones en busca de buenas posiciones de tiro. El Iberostar Básquet Mallorca, presionado y nervioso por su condición de anfitrión, no terminaba de engrasar en ataque y dependía de acciones individuales. El 6 de 19 en tiros de campo es una muestra evidente de la falta de tino del cuadro local.

El Iberostar despierta de su letargo (39-40)
Andorra dio continuidad a su ritmo pausado pero eficaz con Zamora dirigiendo la nave del Principado con maestría. Un 0-7 abrió el primer hueco que obligó a Mallorca a parar el choque con un 15-28 desalentador. La reacción balear tras el tiempo muerto resultó demoledora con un 9-2 que volvía a apretar el duelo. El despertar del Iberostar en ataque vino acompañado de un aumento notable de la intensidad defensiva. Bivia decidió que su aportación debía empezar a ser más relevante y se erigió en referencia ofensiva con 9 puntos prácticamente consecutivos. Pero este solo de guitarra del base valenciano tuvo la excelsa colaboración de Green, que volvió a mostrarse imprescindible al tiempo que su muñeca se calentaba. El River Andorra, sin embargo, vivió de las rentas al abrigo de Santamaría (10 tantos) y Pablo Sánchez (8 puntos y 7 rebotes), aguantó el torrente anotador de su rival e incluso llegó al intermedio en franquía.

Andorra reacciona a tiempo (53-51)
Mallorca afiló el colmillo y elevó el nivel de contacto con una defensa que agotó a los visitantes en los primeros tres minutos. El conjunto balear volvió a sus orígenes y suministróo balones a Torres, que se adueñó de la zona dando un recital de juego de espaldas con seis puntos consecutivos que distanciaban a su equipo por primera vez (46-40). Andorra atravesó una sequía de casi cinco minutos, incapaz de solucionar el sudoku defensivo planteado por Xavi Sastre. Pero de repente el Iberostar se paró, el partido se empantanó y Andorra pescó en río revuelto liderado, otra vez, por la agudeza de Zamora.
Bivia se convierte en el superhéroe balear (67-66)

Un triple de Ros, el tercero de su cuenta, igualaba el partido muchos minutos después y vaticinaba un final taquicárdico. Las defensas se imponían a unos ataques erráticos, atenazados ante tamaña recompensa. Las canastas caían con cuentagotas y en ese terreno de poca anotación Andorra se sentía más cómodo. Los baleares sufrían lo indecible para anotar (5 puntos en 6 minutos) mientras que el River recuperó los ataques pausados y blindó su aro para adquirir una renta de 5 puntos, que, por entonces, parecía un botín. Axton se autoproclamó el salvador balear con cinco puntos consecutivos e igualó el marcador a 63 con dos minutos y medio por jugar. Era el momento de los valientes y apareció Santamaría en el ocaso de una posesión que colocaba a los del Principado dos puntos por encima a falta de 90 segundos. Pero la réplica fue inmediata con dos tiros libres de Pampin. Los dos siguientes ataques finalizaron con sendos triples fallados por unos y otros, fruto del nerviosismo. Mallorca optó por hacer falta y quedarse con la última posesión. Zamora anotó el primero y marró el segundo con 17 segundos para el bocinazo final.

Bivia se echó encima la responsabilidad y anotó tras un penetración. Peñarroya paró el partido y diseñó una jugada para Matalí a falta de cuatro segundos. Y el cielo se volvió a abrir para los visitantes mientras el corazón de los mallorquines se encogió cuando el árbitro señaló falta y concedió dos tiros libres a Andorra. El sueño de dos ciudades dependía de esos lanzamientos. Y a Matalí le tembló la muñeca y brindó la gloria en bandeja al Iberostar Básquet Mallorca.
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