ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB
Un nuevo hito para la historia de la Selección Femenina: en un primer tiempo superlativo de su duelo de cuartos de final, ha dejado en la cuneta a la otrora inalcanzable Australia, a la que ha superado en prácticamente todas las facetas del juego. Aunque el arranque no ha sido el mejor, con triple inicial de Reid, pero Iyana ha recogido el guante y del duelo triplista entre ambas en los cinco primeros minutos ha salido mejor España (11-15, minuto 6). Y prácticamente desde ese momento, con la Selección jugando con criterio en todas sus acciones, defensivas y ofensivas, el partido ha tenido dueño.
Ni la defensa zonal que ha impuesto Brondello ha logrado cortar el ritmo español. El equipo que dirige Miguel Méndez no sólo ha firmado un alto nivel de acierto, sino que, además, apenas ha cometido errores. Y así, en los cuatro últimos minutos del primer cuarto han sido un rodillo: parcial de 0-16, con dos triples de Alba incluidos, que ha llevado al +16 (del 15-15 al 15-31) poco antes del bocinazo. Australia ha intentado reaccionar dando más protagonismo a Borlase y Talbot y por un momento, precisamente tras un triple de Talbot, ha parecido que podía igualar el juego y el marcador. Pero no ha pasado del 25-33 (minuto 12) porque España, certera en los triples, astuta en defensa y con un magnífico juego colectivo, no ha dado el más mínimo margen. En pleno festival, que ha redondeado veinte minutos inconmensurables, con momentos magistrales de Ginzo, Flórez, Gustafson, Conde y Cazorla, ha llegado a dominar por hasta +24 (34-58) antes de que Wilson cerrara el primer tiempo con un triple sobre la bocina (37-58).
En el segundo tiempo, especialmente en el tercer cuarto, el nivel de acierto ha bajado en ambos bandos. Jugados casi siete minutos, el parcial era de sólo 2-6. Pero favorable a España, de modo que una canasta de Gustafson ha elevado la ventaja hasta el 39-64 (minuto 26). En cualquier caso, las australianas no se han querido rendir, y espoleadas sobre todo por los triples de Wilson, han llegado a recortar hasta un 63-76 (minuto 35). España ha bajado el ritmo, ha fallado canastas fáciles, pero ha mantenido su solidez defensiva, ha robado balones, ha forzado pérdidas de posesión, ha cerrado su aro sin contemplaciones y no ha perdido en ningún momento el control del partido. Hasta que las de Brondello han acabado bajando los brazos, impotentes frente a la fortaleza de la Selección.
España se medirá a Estados Unidos (que ha aplastado a Hungría por 108-56) en la segunda semifinal del sábado (20:00 horas). La jornada la abrirá el duelo entre Francia y Alemania (16:30).