FEDERACIÓN DE BALONCESTO DE MADRID
"El Método FEB empieza en las federaciones autonómicas"
4/15/2026 - 8:07 PM
David Soria Vaillo (Madrid, 25-04-1976) es el coordinador de Formación de las selecciones masculinas U12 a U15 en la Federación Española de Baloncesto; es decir, la persona encargada de detectar el talento en las edades más tempranas. Toda su trayectoria como entrenador ha estado ligada al baloncesto de formación. Primero en el colegio Joyfe, su cole; después en el Real Madrid, el Baloncesto Fuenlabrada, las selecciones madrileñas y las nacionales... Colegios, clubs y federaciones. Porque la búsqueda del talento "es un trabajo de todos".
David Soria comenzó a entrenar muy joven con los más pequeños. "Con 16 años, siendo cadete, en el colegio donde estudiaba y jugaba, el Joyfe -recuerda-. Empecé con las escuelas, lo que ahora se llama babybasket. Tuve la fortuna de que los entrenadores con más experiencia nos apadrinaron a los tres o cuatro jugadores que empezábamos a entrenar. Estaban con nosotros en los entrenamientos, nos ayudaban a preparar las sesiones... Personalmente ese aprendizaje me vino muy bien. Me hizo engancharme al deporte no solo como jugador, también como entrenador".
Eran otros tiempos, en los que los colegios tenían mayor protagonismo en el ámbito competitivo. "Ahora los colegios han pasado a un segundo plano y los clubs están arriba, pero antes, sobre todo hasta infantil, era una liga de colegios, como Joyfe, Agustiniano, Menesiano, Pilaristas...", señala.
Su trabajo formativo en el Joyfe le permitió dar el salto al Real Madrid. "Alguien se fijó en mí y me dio la oportunidad de empezar en la cantera del Real Madrid. Había muy pocos becados y casi todos nacionales. El primer jugador becado extranjero que tuvimos en la cantera fue Maciej Lampe". Después de ocho años en el Real Madrid "se cumplió un ciclo y llegó el momento de salir. Chus Mateo y Luis Guil estaban en Fuenlabrada y me llamaron para incorporarme". En sus tres años en el Fuenla, David Soria empezó a colaborar en la Federación de Baloncesto de Madrid (fue seleccionador infantil y cadete) y también en la FEB. Hasta que su vida dio un giro: "El último año en Fuenlabrada coincidió con el nacimiento de mi hijo mayor. Quedamos campeones de Madrid en cadete [en la imagen] y eso nos dio el pase al intersector. Más días fuera de casa. Antes había estado en navidades con la selección madrileña, en Semana Santa con la española, en el puente de mayo en un torneo en Sant Adrià... Decidí que debía dar un paso a un lado en el día a día porque también quería disfrutar de la familia".
A partir de ese momento David Soria se centró en su trabajo en Federación Española y en 2017 entró a formar parte de la estructura de la FEB, en la base de la pirámide de un Método FEB que, en su opinión, arranca en las federaciones autonómicas. "La primera generación que convocamos en la que sale del Campeonato de España de Selecciones Autonómicas de Minibasket [el #PlanetaMini), pero realmente la Federación Española no tiene minibasket. Nuestras actividades de selecciones empiezan en canasta grande. Para conseguir ese Método FEB todas las federaciones autonómicas impulsan el baloncesto desde la base, desde las jornadas de babybasket previas a benjamines. Todos los procesos de selección para llegar a este Campeonato Mini los hacen las autonómicas".
Porque esa búsqueda del talento "es un trabajo coordinado desde edades muy tempranas, desde que son muy jóvenes. El trabajo más importante lo hacen en sus clubs, donde juegan torneos, competiciones... y a nivel autonómico en los procesos de selección de cada una de las federaciones autonómicas para los Campeonatos de España, como el Mini. Después se suma la Federación Española dotándoles de una competición internacional oficiosa desde que tienen 14 o 15 años, y oficial a partir de 16. Es un trabajo de todos".
En el Campeonato de España de Minibasket y en todos los torneos a los que acude durante el año, David Soria busca ese talento fijándose en detalles: "En cómo botan el balón, en la capacidad de pase, en jugadores que sean especialistas en el rebote, la defensa, el tiro... Y también en el físico, en jugadores que físicamente puedan tener un gran desarrollo. No solo por la estatura, también a nivel atlético porque hoy en día en el baloncesto profesional tenemos verdaderos atletas en todas las posiciones". Pero no solo cuentan la técnica o el físico. Soria recuerda que "Juan Núñez me sorprendió en una actividad nuestra U14. En el entrenamiento no fue el mejor y pasó a ser un jugador de rotación secundaria. Lo entendió y a partir de ahí compitió de una manera extraordinaria demostrando un gran nivel defensivo. En momentos como ese te das cuenta cuando un jugador es diferente. No solo por lo que todo el mundo ve, sino por lo que puede llegar a hacer".
El coordinador de formación de la FEB reconoce que "la mayor parte de los jugadores no llegan a la élite", y también señala que "hay jugadores con distinto ritmo de maduración. En algunos es más lenta y otros con una inmediatez absoluta, como Sergio de Larrea, Hugo González o Mario Saint-Supéry, que ya el año pasado estaban jugando un Campeonato de Europa absoluto recién salidos de júnior. Es como cuando vamos a cocinar. Podemos poner el fuego más fuerte o a potencia media. Se acaba cocinando igual, pero tarda un poco más". En cualquier caso, ve el futuro con optimismo: "Las generaciones que nos van a representar en un futuro inmediato van a ser de un nivel muy bueno, buenísimo. Jugadores que han dominado los campeonatos internacionales de formación cada verano como Santi Aldama, Usman, Hugo, Mario, Sergio, Izan Almansa, Aday Mara..."
Hace unos años David Soria dio un paso a un lado, pidió algo de tiempo, pero la exigencia cada vez es mayor. "Cada vez hay más competiciones, más torneos... Por ejemplo, antes del Campeonato Mini Madrid ha tenido cuatro torneos de preparación contra otras selecciones". A cambio queda la satisfacción de ver a jugadores como Mario Sant-Supéry, Hugo González o Sergio de Larrea en la selección absoluta o en la NBA. "Todos ellos han pasado desde U12 hasta la absoluta -afirma-. Todos han vivido el ciclo. Verlos ahí es la guinda del pastel que has cocinado durante tanto tiempo, el hecho de que niños, porque con doce años son niños, puedan llegar a ser jugadores profesionales y representar a España".