En la capital griega, España protagonizó una primera fase impecable, no sólo por contar sus partidos por victorias –fue el único equipo invicto en las cincio primeras jornadas- sino también por el excelente nivel técnico y táctico del juego que desplegó. El equipo dirigido por Mario Pesquera se mostró superior frente a todos sus rivales: China, Argentina, Italia, Serbia y Nueva Zelanda.
Pero las dos derrotas encajadas por Estados Unidos en el otro grupo emparejó a españoles y NBAs en el cruce de cuartos de final, en el que los inesperados triples de Marbury abocaron a España a luchar por la séptima plaza. La consiguió derrotando a China, pero no fue consuelo.
En la sección olímpica del Museo FEB, en la ciudad de Alcobendas, se conserva una de las antorchas originales de aquella cita de 2004 en la capital olímpica, de no grato recuerdo para el baloncesto español.