NAIA FERNÁNDEZ / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB
Tras los primeros días de trabajo el seleccionador Víctor Lapeña nos comenta cuáles son sus primeras sensaciones con esta generación del 95: “Las sensaciones son inmejorables porque las chicas trabajan a un nivel de autoexigencia muy alto, independientemente de que no estemos todas porque faltan 4 jugadoras”. Ciertamente a este grupo deben de incorporarse las convocadas Leticia Romero, Marina Lizarazu, Ariadna Pujol y Belén Arrojo, que están reforzando la selección U18 en el Europeo de la categoría a las órdenes de Miguel Méndez. Obviamente eso supone una dificultad añadida pero el técnico zaragozano afirma que “aunque no podamos estar el grupo al completo trataremos de adaptarnos a la situación real”.
Son 13 las jugadoras que trabajan estos días en Teguise (Lanzarote) a las que se unirán el cuarteto anteriormente citado, pero Lapeña da un aviso y afirma que “en estos días queremos ver quién evoluciona mejor y peor, es una generación muy amplia y por eso mismo nadie tiene el puesto asegurado”.
Víctor Lapeña ya trabajó con este grupo el pasado año y por lo tanto conoce muy bien a la generación, el objetivo es por tanto “dar continuidad al trabajo que se hizo pero sabiendo que en cuanto a calidad marcan ellas la pauta y el seleccionador debe dar libertad para dejar fluir la creatividad y yo trataré de poner orden, sentido común, impulsaré la solidaridad y con un poco de suerte las cosas irán bien”.
A su vez, el seleccionador reconoce que todo es más fácil “con el cuerpo técnico con el que contamos, que destaca por su nivel de cohesión y capacidad para el trabajo”.