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ENTRENADORES: Cuadrat y Durán, el secreto desde la base
7/19/2012 El éxito en el baloncesto de máximo nivel tiene un origen en el baloncesto de formación, en las horas de tecnificación a cargo de entrenadores de un perfil menos público pero de unos conocimientos altísimos. Joan Albert Cuadrat y Carles Durán los expusieron en Zaragoza.
MIGUEL PANADÉS / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB
Formar hacia la realidad se convierte en una frase lanzada en su día por Joan Albert Cuadrat y que resume perfectamente las líneas maestras a seguir cuando hablamos de entrenar jugadores o jugadoras jóvenes que van dando pasos adelante en ese largo y difícil camino hacia el baloncesto adulto. Y la mejor manera de ayudarles no es otro que mostrarles primero, enseñarles después, aquellos conceptos defensivos y ofensivos que necesitarán una vez apliquen su técnica individual al conocimiento del juego.
Empezó Carles Durán construyendo una defensa desde el uno contra uno hasta el cinco contra cinco parándose en cada detalle, en el gesto técnico del desplazamiento, en la posición de los pies, de las manos, en la mirada, en el ángulo… Muchos pequeños y fundamentales detalles que él, en su formación de jugadores en el Joventut o en el trabajo con el senior joven en el equipo vinculado – CB Prat - pone en práctica con una máxima clave que es la de no permitir jamás al jugador “descansar” en defensa y, tal y como insistía en la jornada anterior Sito Alonso, castigar siempre a esas defensas “acomodadas”.
Cuadrat, en la siguiente clase, se situó al otro lado del juego y atacó a esa defensa desde los conceptos técnicos, del bote, del pase, de la combinación de ambos para construir juego, para entenderlo. Porque al final la técnica o la táctica se unen en un concepto claro como es el del conocimiento del juego. Y para poder conocerlo, nada mejor que mejorar los sentidos, del tacto, de la vista para entenderlo, imposible sin el dominio del balón, si el dominio del pase. Y progresivamente, a través de ejercicios Cuadrat fue construyendo su ataque en un trabajo técnico que se integro perfectamente en la realidad, en la necesidad de mejorar aquellos aspectos que ayudarán a esos jugadores a ser mejores en el futuro.