KIKO MARTIN / AREA DE COMUNICACION FEB
Tamara Abalde, María Pina, Amaya Gastaminza y Leonor Rodríguez son las cuatro caras nuevas que están aportando frescura, ilusión y mucha calidad a los primeros entrenamientos de la Selección a pesar de su juventud. Jugadoras con presente incontenible y futuro más que prometedor que llegan a la lista “por merecimientos propios, por su trabajo durante el año y porque nos gusta contar con un grupo más amplio de las 12 elegidas para trabajar de cerca con algunos de nuestros mejores talentos, ayudar –y mucho- en los entrenamientos y prevenir posibles lesiones o contratiempos” manifiesta Lucas Mondelo. El Seleccionador Nacional quema sus primeras etapas al frente de la ‘Absoluta’ con una declaración de intenciones sobre el valor del trabajo con la base. Un ámbito que conoce a la perfección por sus éxitos de los últimos años y que “ponen de manifiesto el valor del Método FEB en el que todas las selecciones trabajan como uno de los mejores clubes del mundo donde cualquiera puede dar el salto a la máxima categoría” asegura el Seleccionador.
LEONOR RODRIGUEZ: UNA TIRADORA CON RECORRIDO
Inteligente y con un físico espectacular para actuar en la posición de base, Leonor Rodríguez estudia en Florida State donde alterna entrenamientos y libros: “cambia la vida, en el sentido de que en la Universidad americana te ayudan mucho en los estudios. Hay tutores que están pendientes de tus necesidades, cambios de exámenes si te coinciden con partidos… tienen claras las prioridades y el deporte tiene mucho peso”. No obstante la base canaria no esconde que le encantaría “volverme a España en cuanto acabe el año próximo y jugar aquí porque la liga es muy buena”.
Lo que nunca olvidará es la “llamada de la FEB hace unos días. Me sorprendió mucho porque esperaba hacer un verano sin selección, pero es un orgullo y una sorpresa increíble. Estaba allí en Estados Unidos, en la universidad con clases y de repente me vi entrenando con las mejores jugadoras de España lo que es un honor y un orgullo. Vestir la camiseta de España aunque sea para entrenar, no tiene precio”
MARIA PINA: LA MADUREZ DE UNA JUGADORA DIFERENTE
A sus 25 años y tras haber sido internacional absoluta en 21 ocasiones María Pina lleva dos temporadas recuperando su mejor versión. Se ha consolidado como una de las mejores treses de la Liga Femenina, pero la madurez en su juego le permite hacer daño a los rivales también desde la pintura. Una jugadora que reconoce que con los años “vas ganando en confianza para hacer más cosas como defender a gente mas grande, ir al rebote de ataque, asegurar el defensivo… esto te lo da tener la confianza del entrenador y jugar minutos en una competición como la Liga Femenina”. Es una de las piezas más cotizadas del mercado y aunque su futuro está muy cerca de clarificarse”
Para esta jugadora compañera inseparable de Cristina Ouviña, hasta esta concentración, la influencia de la base aragonesa resulta “fundamental en mi juego. Tira de mí para arriba con su intensidad defensiva y nos entendemos muy bien en la pista aunque a veces también tenemos nuestros roces en la cancha. Fuera es una persona excepcional”. Y un ejemplo ya que la temporada pasada compartió cartel de invitada con Pina y en la presente campaña ya figura en el ‘roster’ definitivo de la Selección. Para su compañera esta llamada también ha supuesto “un privilegio, un orgullo, y el premio a una temporada muy difícil por los problemas que hemos tenido. Es un placer estar aquí aunque sea para entrenar y ayudar en lo que sea necesario”
AMAYA GASTAMINZA: EL DESCARO DE UN TALENTO POR EXPLOTAR
Jovencísima y ya con la experiencia de haber contribuido a salvar al Hondarribia-Irún la pasada temporada. Amaya Gastaminza representa a una nueva hornada de jugadoras jóvenes tan descardas en la pista como talentosas que abanderan la irreverencia de los debutantes. Amaya reconoce estar “ubicándome todavía porque todo es diferente a lo vivido otros veranos. Fue una sorpresa porque, aunque la temporada ha sido muy buena no me esperaba esto a los 21 años”. Lo mira todo con atención y reconoce alucinar con “los detalles. Están todos mucho más cuidados que en categorías de base, aunque ayuda muchísimo coincidir con Lucas como entrenador porque vienes con mucha confianza y con las ideas muy claras”
Destaca también la ex del Siglo XXI la “buena relación con las compañeras. Conocía a algunas por se están portando muy bien con nosotras pese a que somos las novatillas pero se portan muy bien”. Al tiempo que destaca a “Cristina Ouviña y Marta Xargay como un ejemplo a seguir porque salieron de sus selecciones de formación, donde estaban con nosotros, y llegaron rápidamente a la absoluta pisando fuerte. Una vez estas aquí aspiras a ser la siguiente”
TAMARA ABALDE: LA CLASE HECHA JUGADORA
Baloncesto en la sangre. Con un padre jugador inolvidable y entrenador incansable, un hermano futura estrella, como ella, y una hermana que se rebela de vez en cuando para que en casa deje de hablarse del balón al menos por un momento. Con Tamara Abalde la conversación se interrumpió la temporada pasada tras su marcha a Francia donde ha compartido vestuario con Cindy Lima con quién “hemos hecho piña. Me ha ayudado mucho y lo hemos pasado muy bien. En la eliminatoria del Rivas contras el Bourges en la Euroliga lo pasamos fatal y no paramos de animar” recuerda esta espigada jugadora capaz de desplazarse por la pista con la fragilidad de una gacela y la solidez de una veterana pese a sus 23 años y 36 internacionalidades.
Por su versatilidad es tan habitual viéndola alternar la posición e ‘3’ con la de ‘4’. Ella reconoce que "tengo un estilo de juego que me permite postear o jugar lejos del aro y me encuentro cómoda así. Dependiendo de la defensa saco más ventaja de una posición que de otra. A veces estoy jugando como tres y posteo mucho más que cuando figuro en el quinteto como pívot mientras que, como cuatro generalmente acabo tirando más triples porque soy más rápida que mis defensoras…”
Lo que tiene claro la más experta de las invitadas es que sus compañeras “se han adaptado muy bien al grupo. Conocían a las chicas de resto de las jugadoras y aunque todas estamos muy integradas y no hay diferencias ni grupos es imposible no hacer un poco de piña. Yo estoy muy contenta por haber vuelto tras la lesión. La experiencia del preolímpico fue increíble”